
La mejor opción.
Los socios de GT-Club tienen a disposición una increíble colección de automóviles por un precio razonable.
EN UN MUNDO DONDE las nuevas fórmulas de consumo se abren camino, los usuarios cada vez son más conscientes de que lo importante no es ser el propietario de un bien determinado, sino poder disfrutarlo. En el caso de los automóviles esto es todavía más evidente, porque los deportivos de altas prestaciones precisan de una inversión, unos costes y unos cuidados que para muchos pueden resultar excesivos.
Es en ese punto donde aparece nuestro protagonista. La empresa GT-Club (www.gt-club.es) se dedica a poner al alcance de sus privilegiados clientes, miembros del Club, los mejores deportivos del mercado. Los coches disponibles para el uso de los miembros de este prestigioso Club se dividen en tres grupos: Top-CAR. Grupo GT1 y Grupo GT2. Además, proponen diferentes niveles de adhesión, con el objetivo de que cada cliente pueda encontrar un servicio a su medida. El alma máter de esta empresa de ámbito nacional es Alberto Castelló (en la columna de la derecha), un apasionado de los automóviles a quien probablemente recuerden como campeón de España de GT de 2001, con el espectacular Ford Saleen S7R patrocinado por MRW. Para este año ya tiene programadas varias actividades como la pasada visita a la Mille Miglia o diversos cursos de pilotaje en todo tipo de superficies. Allá donde vaya, si hay algún evento relacionado con el mundo del motor, siempre verá a algún miembro de GT-Club.
EL GARAJE
Categoría TOP CAR: Mercedes McLaren SLR, Aston Martin DBS, Ferrari 599 GTB y 612 Scaglietti.
Grupo GT1: Aston Martin DB9 Volante, Bentley GTC y Flying Spur, Ferrari F430, F430 Spider y California, Lamborghini Gallardo.
Grupo GT2: Maserati GranTurismo y Quattroporte, Porsche 911 4S Cabrio, Audi R8, Aston V8 Vantage.
El ‘alma máter’
Como piloto en diversas disciplinas, Alberto Castelló ya demostró su innegable afición por el mundo del motor, así como sus innatas cualidades a los mandos de modelos de altas prestaciones. Con la creación de GT-Club -una idea nacida en UK, pero con una adaptación muy particular y acertada a nuestro país, su pasión ha ido todavía más lejos, ya que ha sido capaz de poner al alcance de los socios de su Club lo que hasta hace poco era patrimonio de unos pocos privilegiados. Pero no sólo ha facilitado las cosas en el apartado económico, también ayuda, y mucho, en el tema mecánico, ya que siempre tiene a punto todos sus vehículos para que sus clientes sólo tengan que preocuparse de disfrutar de su excelente garaje, compuesto por algunas de las maravillas del panorama actual.
Junto a él trabaja, en Madrid y Barcelona, un equipo de colaboradores entusiastas que comparte su vocación, su filosofía de servicio y, especialmente, una larga amistad. En definitiva, las piezas de un puzzle de entusiastas comprometidos en conseguir que en GT-Club las personas sean lo más importante y los coches y el programa de actividades el vínculo que hace que este sueño se convierta en realidad.
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