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GT-CLUB EN PRENSA

25/05/2008 - Las Provincias
Un deportivo para cada día

La flota inicial de diez deportivos, entre ellos el Ferrari Fiorano de carrocería negra o el Bentley Continental de color plateado, con la que empezó a funcionar GT-Club. /LP

Un gran número de valencianos se interesa por GT-Club, una forma de cambiar de vehículo de lujo a deseo y necesidad del socio

Un deportivo para cada día

Curvas precisas que recrean una estética de fantasía. Líneas de estilo que provocan sensaciones en todos los sentidos. Diseño en perfecta armonía con las más altas prestaciones. Ferrari, Aston Martin, Bentley, sinónimos de lujo y deseo. Sueño de muchos, capricho de muy pocos. Pero la realidad va mucho más allá. ¿Se imagina poder cambiar de deportivo a diario? Anochecer en el asiento de un Porche para amanecer al volante de un Lamborghini ya es posible.

GT-Club es una asociación exclusiva diseñada para dar servicio a personas interesadas en disfrutar de los mejores automóviles de gama alta del mercado sin tener que asumir los inconvenientes de su adquisición y mantenimiento. "Dar un uso racional a un vehículo irracional. Este es el concepto bajo el cual descansa nuestro proyecto", explica Albert Castelló, fundador del club.
La sede central está ubicada en Barcelona, pero también existe un local en Madrid. La distancia geográfica no es un inconveniente para pertenecer a este grupo de amantes del automóvil. "Recibimos numerosas peticiones desde Valencia para afiliarse, incluso, en un futuro podríamos plantearnos abrir una sede en la ciudad", comenta Castelló, que matiza que en la actualidad "tenemos un socio en Castellón. Nuestros empleados se encargan de trasladar el coche que haya elegido hasta la puerta de su casa, para recogerlo en el mismo lugar cuando finaliza el periodo contratado".

Para participar en GT-Club los socios deben abonar 3.750 euros en concepto de acceso. Un sistema de cuotas que varía entre los 8.500 y los 19.000 euros dan derecho a conducir cualquiera de los coches disponibles un determinado número de días y kilómetros. Disfrutar de un Audi R8 durante una semana supone al socio un coste cercano a los 5.000 euros.
Pertenecer al selecto club no es sólo cuestión de cuenta corriente. "Lógicamente nuestros socios poseen un nivel adquisitivo que les permitiría comprar cualquiera de los modelos que ponemos a su disposición, pero este detalle no es el que más nos interesa", asevera Castelló, que explica que los socios son "verdaderos amantes de los automóviles".
El perfil de los asociados a GT-club responde a empresarios o profesionales entre 35 y 50 años, que en la mayoría de casos no tienen tiempo para disfrutar de su vehículo debido a sus obligaciones laborales o familiares. "Por este motivo nosotros suponemos una alternativa a la compra. En realidad, el coche se utiliza el mismo tiempo que si fuera de su propiedad, pero evitando los altos costes del seguro, mantenimiento o la depreciación del mismo".

La flota de vehículos con la que cuenta GT-Club está valorada en más de 1,2 millones de euros. Una cifra que se reparte entre 14 deportivos que se renuevan cada dos años para incorporar las novedades del mercado. La mayor inversión se realizó en un Ferrari Fiorano de 620 CV cuyo precio es superior a los 275.000 euros. "Por el coste que supone adquirir uno de estos coches, un socio puede costear la cuota, mínimo, diez años, con el añadido que durante ese periodo estará cambiado de volante siempre que lo desee", afirma Castelló.
El proyecto se sustenta en una atención permanente a todos los socios, que en poco más de un año han aumentado de 25 a más de 70. "Se cuida hasta el último detalle para que la única preocupación de las personas sea disfrutar de su coche. Las pasadas Navidades uno de nuestros afiliados se desplazó hasta Milán. Debido a las nevadas los accesos por carretera quedaron inutilizados.

El socio debía regresar sin falta a su ciudad para estar con sus hijos el día de Reyes" explica Castelló, que narra como uno de los empleados "se desplazó hasta Milán para recoger el coche que el cliente había dejado custodiado en el hotel, mientras él regresaba en avión a España. No escatimamos ningún esfuerzo para satisfacer cualquier necesidad de nuestros amigos".
Velocidad, lujo, prestigio, palabras ligadas a los coches de alta gama. Una sensación prohibida para la mayoría de personas, pero que disfrutan un sector minoritario que siente cada detalle de su coche como si fuera su propio cuerpo. La realidad nos muestra el cambio de ropa como algo cotidiano, en un mundo más próximo a los sueños, unos pocos tienen la oportunidad de variar su carrocería.


Ferrari, el regalo de cumpleaños soñado

El deseo de poseer un Ferrari es un sentimiento que muy pocos pueden satisfacer. Pero conducir uno de estos pura sangre del automovilismo no es un capricho tan utópico de conseguir. "El sueño de mi marido, Eduardo, era pilotar un Ferrari. Siempre habla de como debía ser estar al volante de uno de ellos. Como era su cumpleaños yo quería hacerle un regalo que no olvidara nunca", asevera Maite Sosa, residente en Valencia, que explica que "navegando por internet encontré una empresa que por 600 euros podía cumplir el deseo de mi esposo".
La web emocionday. com es una de las empresas de car-sharing de Ferraris para circuito cerrado. En el caso de Eduardo, su regalo consistía en 12 vueltas -aproximadamente 45 minutos- al circuito de Montmeló en Barcelona, aunque la variedad de packs ofrece otras opciones más económicas con un menor tiempo de conducción.

Ferrariexperience, un servicio de GT-Club, funciona de forma similar a emocionday pero en circuito abierto. Desde 475 hasta 1.300 euros el cliente puede conducir un Ferrari 480 F1 de 490 cv por carreteras de montaña durante 50 minutos hasta un máximo de 5 horas. Una forma perfecta de hacer realidad la ilusión de una vida sin necesidad de hipotecarse.

R. Moralejo - Valencia

www.gt-club.es www.gt-clubexperience.com