
Hay automóviles que despiertan un interés especial, incluso entre aquellos a los que no les interesan los coches. El Panamera es un concepto inédito, lanzado simultáneamente al mercado de los deportivos y al de las berlinas de lujo, capaz de satisfacer al conductor más exigente y a quien busca primordialmente la representatividad.
Para entender los objetivos que se marcó el fabricante alemán debemos imaginar un triángulo isósceles. Un vértice representaría las altas prestaciones y otro la eficacia en carretera que esperamos de un Porsche, mientras que el tercer vértice debía ser un alto grado de confort para cuatro adultos. Inteligentemente combinadas, estas tres premisas aparentemente contradictorias han dado lugar a un vehículo fascinante: el Panamera.
En su cara A, es un coche señorial, con una calidad y un diseño interiores dignos de la élite entre las berlinas de lujo. La cara B es la de un eficaz deportivo de alta tecnología concebido para hacer disfrutar a un conductor de instinto deportivo y a sus acompañantes.
Lo primero que impresiona al verlo son sus excepcionales dimensiones (muy largo y ancho, pero también muy bajo) que le confieren una fuerte personalidad. Sus más de cinco metros de longitud permiten acoger con total comodidad a cuatro pasajeros y su equipaje.
La exclusividad en el habitáculo se debe a un gusto exquisito en el diseño y en la cuidada elección de los materiales, en un ambiente general de excelencia. Sin embargo, el diseño deportivo de los asientos y la posición muy cercana al suelo nos advierten de lo que pasará cuando nos pongamos en marcha.
En la zona delantera, una consola central magnífica, inspirada en el diseño aeronáutico, provoca sin excepción la sonrisa cómplice del que se sienta al volante. Queda muy claro las sensaciones que los diseñadores de Porsche han querido provocar en el conductor : la de pilotar una obra de alta tecnología, una “nave” capaz de volar en la carretera.
GT-CLUB ha elegido la versión 4S, que consideramos la más equilibrada de las tres disponibles (S, 4S y Turbo), con tracción total, un optimizado motor V8 de 400 caballos y el nuevo cambio PDK de doble embrague y siete velocidades, que nunca antes se había aplicado en una gran berlina.
El cambio PDK es una auténtica delicia : rápido y casi imperceptible en los cambios de marcha, perfecto para el doble talante del coche. Con todo ello, podemos decir que este es el Porsche en el que resulta más sencillo ir rápido, sea cual sea nuestro nivel de conducción. A pesar de su tamaño, la efectividad es sorprendente, gracias a sus suspensiones activas, su preciso tacto de dirección, sus frenos excelentes en tacto y potencia, gran capacidad de tracción y un perfecto reparto de masas, con un ajustadísimo peso total de 1.860 kgs para un vehículo de estas dimensiones.
El Panamera 4S de GT-CLUB, realmente precioso en color caoba metalizado y un interior combinando cuero marrón chocolate con inserciones en aluminio, ha sido equipado con una larga lista de opciones, entre las que destacan unas preciosas llantas de 20”, suspensión y chasis activos, faros bixenon, reglajes eléctricos en los cuatro asientos, y el completo paquete Sport Chrono con reglajes más deportivos en amortiguación y estabilizadoras.
Las prestaciones son dignas de un Porsche, con una aceleración de 0 a 100 kms/hora en 4,9 segundos, cubriendo el primer kilómetro en 24,4 segundos y capaz de alcanzar ágilmente una velocidad máxima de 280 kms/hora.
En suma: perfecto como deportivo, perfecto como berlina de representación, un automóvil que causará sensación en las carreteras y que revolucionará el mercado de las grandes berlinas, como en su día hizo el mítico 911 en el de los deportivos y el exitoso Cayenne en el de los S.U.V.
Motor: 4,8 L V8
Potencia: 400 CV
Tracción: Total
Transmisión: Secuencial PDK, 7 vel.
Velocidad máx.: 280 Km/h
0-100 Km/h: 4''9 seg.
1000m Sal./Parada: 24''4 seg.