
Probablemente, el automóvil más bello del Siglo XX fue el Mercedes SL "alas de gaviota" de 1952. Revolucionario, bello ...y muy rápido.
58 años después, Mercedes ha diseñado un coche que es un homenaje al clásico, pero también al futuro de la supremacía técnica de una marca que es paradigma mundial de alta calidad.
Carrocería biplaza realizada en aluminio, motor delantero longitudinal de 6,3 litros con 571 CV, 317 kms/hora de velocidad punta, cambio secuencial de 7 marchas con doble embrague, son solamente algunos de los argumentos para codearse con la élite de los mejores deportivos del planeta.
Al volante, confirma la primera impresión. Es largo y ancho, y se necesita un poco de tiempo para adaptarse a sus proporciones. Gracias a la tecnología de vanguardia aplicada al motor, cambio, suspensiones, frenos y gestión electrónica, el conductor encuentra fácilmente ritmo y confianza para disfrutar de sus increíbles posibilidades dinámicas.
Entrar en el SLS es más facil de lo que parece. Dentro, sentado en los impecables asientos tapizados en piel bicolor, te espera un universo de sensaciones. Arranque sin llave, por botón. Bramido bronco, grave, al estilo americano : impresionante incluso antes de arrancar.
En carretera o autopista vira siempre plano, manteniendo la trayectoria marcada con una precisión milimétrica. La dirección es extraordinariamente directa y suave, ideal para un coche como éste. Por configuración, concepto, diseño y prestaciones, el SLS es completamente distinto a cualquier otro automóvil del panorama actual.
Motor: 6,2 L V8 delantero
Potencia: 571 CV
Tracción: Trasera
Transmisión: Speedshift 7 vel.
Velocidad máx.: 317 kms/hora
0-100 Km/h: 3,8 seg.
1000m Sal./Parada: