
Podría decirse que el nacimiento y la historia de Lamborghini tienen un hilo conductor: la rivalidad con Ferrari.
Todo empezó en 1962, cuando el gran emprendedor Ferruccio Lamborghini, un hombre de éxito que amasó fortuna y prestigio como fabricante de tractores, buen cliente de Ferrari, sugirió al commendatore que aplicase una de sus soluciones técnicas para resolver los problemas que sufría el embrague de su coche.
El gran Enzo, hombre genial pero de brusco carácter, le respondió que sus coches estaban hechos para entendidos, y no para “conductores de tractores”.
Ferruccio, no menos temperamental, decidió resolver el problema de un modo bien simple : creando su propia fábrica de automóviles.
Construyó su fábrica en Sant´Agata, a menos de media hora de la fábrica de la marca del Cavallino y escogió como símbolo un toro bravo …y todos sabemos lo que sucede en las plazas de toros entre toros y caballos ¿ no ?.
Menos de un año después, Lamborghini presentaba en el Salón de Turín su primer prototipo y, en 1964, en Ginebra, su primer automóvil de serie, el 350 GT, del que se fabricaron solamente 119 unidades.
El 350 GT fue en 1964 una auténtica revolución. No solo por su moderna elegancia o por su carrocería Superleggera enteramente construida en aluminio, también por un ligero motor V12 de fabricación propia que entregaba 270 CV, con doble árbol de levas, una novedad absoluta en su tiempo, igual que la suspensión trasera independiente, la caja de 5 velocidades y grandes frenos de disco.
En fin, que en su primer envite, Lamborghini batió en toda regla a Ferrari con un automóvil más bello, rápido y técnicamente avanzado que cualquier producto de Maranello presentado hasta el momento.
Luego, la historia a convertido a Ferrari en la marca de automóviles deportivos más exitosa del mundo y a Lamborghini, quizás, en la más exclusiva.
Aunque por fuera la evolución del nuevo LP560-4 respecto al anterior Gallardo pueda parecer poco importante, técnicamente las novedades son muy relevantes.
Empezando por el propulsor, un V10 con tantas mejoras que prácticamente podemos hablar de un motor nuevo: no solamente pasa de 5.0 a 5.2 litros, sino que ha cambiado su diseño de cigüeñal y otros elementos internos. La inyección pasa a ser directa y estratificada, con lo que la potencia aumenta de 520 a 560 cv. Además, el motor pesa 20 kgs menos que el anterior, debido a la profusión del aluminio en varios elementos clave.
La transmisión a las cuatro ruedas reparte la potencia 70% al eje trasero y 30% al delantero, aunque varía constantemente en función de las necesidades.
El cambio secuencial, el nuevo E-Gear, dispone de cinco programas : automático, automático-sport, sport-secuencial, corsa secuencial y thrust, que permiten elegir entre estilos de conducción diametralmente opuestos y a gusto del piloto.
En la opción Corsa, el tiempo de cada cambio es solamente de 1,2 décimas de segundo. En Lamborghini no quieren cambio de doble embrague tipo DSG, con su transición casi inapreciable entre marchas : prefieren que el conductor note un golpe seco en la espalda. Se quiere conservar un carácter emocional, de deportivo radical típicamente italiano.
¿ Qué se siente al volante ?
El interior, impecablemente realizado en piel y alcántara cosido a mano, combina alta costura con algunos elementos de aire retro y otros decididamente demasiado sencillos para un coche así (botones y difusores de aire).
En carretera, tanto la capacidad de aceleración como la frenada, el agarre lateral y la tracción son excepcionales. El sonido es realmente embriagador, y es sencillamente delicioso acelerar con las ventanas bajadas para escuchar “el canto” del V10.
Las prestaciones son, obviamente, espectaculares. De 0 a 100 en 3,7 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 325 kms/hora. Pero hay otro dato que revela todavía mejor el enorme potencial y eficacia de esta bestia : acelera de 0 a 200 kms_/hora en 11,8 segundos. 6 décimas más rápido que un Ferrari 430 Scuderia. Alucinante.
A pesar de sus prestaciones y de su agresivo aspecto, el LP560-4 es un automóvil muy fácil de conducir, gracias a la suavidad de su motor, a la precisión de su caja de cambios, su dirección directa y sensible y el increíble trabajo de sus tres diferenciales: el central, viscoso, el trasero, mecánico y el delantero, electrónico, perfectamente puestos a punto y que nos permiten acelerar sin problemas casi en cualquier situación.
El color escogido para la carrocería de aluminio del LP 560-4 de GT-CLUB ha sido simple y radical: blanco. Un color nuevamente de moda que, contrastado con unas impresionantes llantas de magnesio en negro y un interior en cuero negro ribeteado en blanco, le confieren una elegancia, ligereza y modernidad ideales para un coche que, sea del color que sea, asombrará a quien que lo vea.
Nuestro Lamborghini incorpora como opciones interesantes un sistema de navegación excelente, cargador con 6 CD, suspensión neumática para elevar el tren delantero y cámara trasera para facilitar el aparcamiento. Además, por supuesto, del mejoradísimo cambio e-gear. Una delicia.
Motor: 5,2 V10
Potencia: 560 CV
Tracción: Total
Transmisión: Secuencial E-gear, 6V
Velocidad máx.: 325 km/h
0-100 Km/h: 3,7 seg.
1000m Sal./Parada: